Subió a 33% el índice de pobreza en el primer año de Cambiemos


pobreza: durmiendo en la calle
Publicada: Lunes, marzo 13, 2017

Share this...
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on Pinterest

Así lo indica El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA que analizó la situación hasta septiembre de 2016.

El observatorio de la Universidad católica señala que la tasa subió de 29% a fines de 2015 a 32,9% en el tercer trimestre de 2016.

Se trata de un millón y medio de nuevos pobres, alrededor de 13 millones de personas por debajo de la línea de pobreza, los más altos desde 2010.

La indigencia se ubica en 6,9%, porcentajes notablemente superiores entre la población en hogares perceptores de programas de transferencias por fuera del sistema contributivo.

El impacto mayor se verifica durante el primer semestre de 2016, aunque no se revirtió durante la segunda parte del año.

El informe señala que el proceso habría generado un mayor deterioro laboral y en los ingresos de los sectores medios bajos informales y una profundización de la indigencia en sectores más vulnerables,

Comparando indicadores desde 2010 hasta el tercer trimestre de 2016, las tasas de pobreza e indigencia retoman los niveles de 2009, sin las crisis sociales atravesadas históricamente por el país” como en 1988-1990 o 2001-2002.

Los niveles de pobreza “se asemejan a escenarios como en 1983, 1987, 1994 o 2009. Advierte que “la actual coyuntura parece remitir a procesos recesivos generados por efectos de crisis financieras.

Se destaca el descenso del ritmo inflacionario del segundo semestre, aunque en el tercer trimestre no hubo cambios importantes en el nivel de actividad ni en la demanda laboral.

Subrayó las actualizaciones en montos jubilatorios, pensiones y programas sociales, entre otras medidas compensatorias durante el segundo y tercer trimestre de 2016 y reconoció la difusión de estadísticas del Indec

La UCA concluye que durante el período del Bicentenario los indicadores laborales muestran persistencia de la pobreza y desigualdades estructurales, al tiempo que aún no se pueden garantizar derechos mínimos de inclusión social para una parte importante de la sociedad.

Los más perjudicados respecto de las capacidades de subsistencia fueron los hogares de estratos muy bajos y de espacios segregados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *